El objetivo de mi trabajo es la puesta en valor de una forma de entender lo artístico como búsqueda hacia lo desconocido de nosotros mismos, en concreto, hacia aquello que guardamos en la profundidad de nuestro inconsciente.
Fuertes contrastes de color y tensión interna del trazo, desnudo de representación, como herramientas para conectar con lo que resuena internamente desde un estado de meditación, concentración y relajación.
Las obras son un encuentro plástico y sensible, a través de la pintura y la escultura, con procesos internos centrales que se desarrollan en nuestra psique y que normalmente desconocemos.
Pretenden ayudarnos a comprender estados internos complejos y a sentirnos conectados, los unos con los otros, desde la universalidad de la experiencia humana.
ASÍ NACIÓ ESTA INVESTIGACIÓN, ASÍ LLEGAMOS A ESTE LUGAR
Mi trabajo de investigación comienza con la observación consciente de una forma de expresión plástica que he sentido siempre muy sui generis. Desde un inicio busqué profundizar en su compresión, pero no siempre pude nombrarlo al nivel de claridad actual.
Hace años que medito con regularidad y a raíz de esta práctica descubrí que conectaba con mi inconsciente de una manera muy visual: al meditar suelo ver muchas imágenes —es muy común entre meditadores—y también en momentos llamados liminales (al dormir o justo al despertar), porque en todos estos momentos nuestro cerebro racional “baja la guardia”/se relaja y la información que recibimos es información inconsciente.
En este proceso de observación consciente de mi práctica artística indagaba sobre la forma en que sentía el color, o cómo se comportaban el trazo u otros elementos, como comentaré más adelante. Todo cambió, sin embargo, un día en que atenta a todas estas sensaciones, al salir del taller, me di cuenta de que me había sentido exactamente igual que cuando he estado meditando.
Indagué en el trabajo de Carl Jung, el psicoanalista que estudió las imágenes inconsciente colectivo, y allí encontré la llave que me permitió comprender en profundidad mi práctica artística y aquello de lo que trataba: era producción, en su totalidad, inconsciente y hablaba de procesos del desarrollo de la psique humana que Jung había definido en su estudio.